REFLEXIÓN SURGIDA
Se puede sacar una reflexión, una moraleja, de desde la cosa más insignificante a la más aparatosa. Siempre me había pasado en la calle, oyendo el murmullo de una conversación ajena o al ver algo fuera de lo común, pero esta vez, apareció en mi habitación, observando una manzana.
Era redonda, de un color rojizo tan intenso que parecía la manzana de la discordia por su belleza o la protagonista del drama de "Blancanieves y los siete enanitos" por su mágica apariencia; tenía pequeñas motas amarillentas que sólo hacían engrandecer su belleza. Daba pena darle el mordisco que la deformaría, era perfecta, hasta que la giré en la palma de mi mano y vi su parte mala. Un gran círculo marrón oscuro dejaba ver que su parte pocha y oscura. No la hacía en conjunto, tan perfecta como parecía:tenía una imperfección.
Esto me hacía tomar una reflexión hasta dos vías:
El ser humano es aparentemente perfecto, algunos de exterior, otros de interior, pero sólo es eso, aparente, pero no real.Siempre al darle la vuelta a esa "perfección visible" nos acabaremos dando cuenta que esa imperfección encontrada, no le resta mérito ni belleza, solo la hace humana, real. Lo mismo se aplica con las cosas.
También me hace reflexionar que el interior de una persona, su personalidad siempre es bonita, con buenas intenciones, hasta que se demuestre lo contrario; cuando nos hacen daño nos damos cuenta de que "pie cojea" y nos aplicamos una coraza, una armadura para evadir los daños que sabemos que esa persona nos puede hacer, porque el ser humano tropieza siempre con la misma piedra y no aprende de los errores, sino que se protege una y otra vez de lo imposible de proteger: la parte pocha y oscura de una persona.
"No basta con ser bonita, hay que saberlo ser ." (María Félix)







merche dijo
Mi querida niña. Cuanta razón tienes, reflexionar se puede reflexionar sobretodo lo que nos rodea y sobre nosotros mismos, sobretodo sobre nosotros mismos, pero claro es entonces cuando nos daremos cuenta de que somos como esa bella manzana, bonitos por fuera y no tan perfectos por dentro, pedro si no reflexionamos sobre ello no debemos de preocuparnos, pues siempre hay algún alma caritativa que nos lo dirá.
Un beso guapa
9 Noviembre 2009 | 01:01 AM