MIL NOCHES PARALELAS
Estoy sentada en el suelo como medida para ahuyentar un poco el calor y sentir el frescor del parquet.
Es de noche, por la ventana abierta veo el cielo oscuro(seguramente gris por la contaminación) e intento buscar una estrella fugaz, pero no la encuentro. Me quedo sin deseo.
El reloj grande enorme, redondo y rosa marca las 2:20 de la madrugada y aunque mis párpados se cierran cada segundo, con todas mis fuerzas lucho porque no aparezca el sueño aún; me gusta oír y sentir la calma, el silencio y encontrar la paz conmigo misma.
Imagino que muchas chicas como yo, pueden estar en una misma posición( o parecida)y me sale la sonrisa tonta y loca en los labios. Me pasaba de pequeña con el D.N.I, donde aparecía un número el cual la gente murmuraba que era la cantidad de personas llamadas y/o apellidadas como yo.
También imagino a los que están bajo un puente o entre cartones...ellos pueden estar imaginando-o más bien deseando- encontrarse como yo, bajo un techo, tanto si hace calor como frío. Y seguramente ellos no tengan tiempo de imaginar los movimientos de otras personas y compararlos con los suyos, porque bastante tienen con saber donde dormirán o que comerán cada día...o que tengan suerte de no ser quemados para disfrute de unos indeseables...
Mis ojos ya no me dan más tregua, me inclino a un lado y tan sólo tengo pulso fuerzas para dar el punto y final a esta noche y a este escrito demente.
Me siento afortunada y lo peor es que no lo valoro.
¿Es qué tú si valoras lo que tienes?




rapaflow dijo
Mil veces he vivido esa sensación de sentirse afortunada y no valorarlo. Por desgracia solo lo valoramos cuando dejamos de serlo.
Saludos!
25 Agosto 2009 | 01:20 AM