NUESTRA MÁSCARA
Observo a los peces en la pecera y me viene la reflexión al instante.
Sus cuatro paredes alargadas, son su único mundo, no conocen más allá que lo que el cristal deja entrever a lo lejos, nuestro mundo.La pared del fondo muestra una imagen pegada con motivos marinos;en el suelo arena con pequeñas piedrecillas imitando la arena del mar, como hábitat falsa unos corales y plantas(de plástico) y una vasija rota, para que se metan por su hueco.
Miro y remiro y sé con certeza que todo ese decorado, lo hacemos más por nosotros que por su propio bienestar. La intención es que a nuestros ojos y al de los que lo ven, se vea bonito, nada más.
Es como la vida real, adornamos nuestro mundo, nuestra apariencia, aspecto... para bailar el agua al vecino, para mostrarle una fachada exterior que aunque no nos parezca cómoda, sabemos con certeza que causará agrado en el contrario. Llevamos una máscara que no nos deja ser nosotros mismos.
Somos como una pecera transparente, nuestro interior es aparentemente agradable si nuestro exterior se ve adornado con falsedades que causen simpatía.Pocas veces nos comportamos como deberíamos o querríamos, siempre toda la vida actuando, en un escenario demasiado recargado.
¿Y tú, también te mientes?






winnie0 dijo
Yo hace un tiempito que dejé de mentirme. Era absurdo. Ahora vamos mi verdad y yo y soy muchísimo más feliz. Antes se cohe a un mentiroso que a un cojo que decía mi abuela....Besos
3 Agosto 2009 | 12:52 PM